Cómo reconocer salmón realmente fresco

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Tres señales que revisamos cada mañana en el terminal antes de comprar un solo kilo.

Trabajamos con pescado crudo, así que la frescura no es un detalle: es el negocio entero. Estas son las tres cosas que miramos.

El color y el brillo

Un salmón fresco tiene un naranja parejo y húmedo, con las vetas blancas bien definidas. Si el color se ve opaco o las vetas están borrosas, ya pasó demasiado tiempo.

La firmeza

Se aprieta con el dedo y vuelve. Si queda la marca hundida, no lo llevamos.

El olor

Tiene que oler a mar, no a pescado. Suena a frase hecha, pero cualquiera que haya entrado a un terminal a las seis de la mañana entiende la diferencia al tiro.

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